Roskilde es un pueblito a unos 30 minutos de Copenhague donde año tras año en verano se hace e festival de música más grande de Europa. En él, tocan las mejores bandas de Copenhague y Escandinavia en general, y es común que toquen más de 10 grupos o solistas internacionales de mucho renombre. Cuando empieza el festival llegar de Copenhague hasta Roskilde demora de 2 a 4 horas, y es que el tumulto de gente no es poco, este año asistieron 85 mil que pagaron la entrada y 15 mil voluntarios como yo y Kat que trabajaron 3 de los 8 días para no pagar 1800 coronas (327 U$S aprox.).
Los 4 días de música, de jueves a domingo, son anticipados por 4 días de campamento “fiestero” que funciona como un precalentamiento. Este festival se realiza en un predio inmenso al aire libre y todos los conciertos son en carpas gigantes. 6 carpas principales, más un “lounge”, son todos los lugares donde se puede escuchar música. Las carpas comunes, llamadas Pavillion, Cosmopol, Astoria, Odeon y Arena, son muy grandes y cubren el escenario y un espacio para entre 2 y 6 mil personas, pero la carpa principal solo cubre el escenario. Llamada “Escenario Naranja” (Orange Stage), esta carpa es donde los Rolling Stones dieron el concierto más grande de la historia en décadas anteriores (no recuerdo la fecha). Por este escenario pasaron Bon Jovi, Neil Young, Roger Waters, etcétera, etcétera, y este año tocaron Oasis, Coldplay, Madness, Nick Cave, entre otros.
Mapa del festival
Como es mucha información y es difícil de explicarlo a la distancia decidí dividirlo por subtítulos para poder organizarlo mejor.
Los campamentos y los días previos.
Salimos corriendo el domingo. La idea era ir el lunes a las 3 am a hacer la cola para entrar y conseguir un buen lugar para ubicar las carpas, pero la gente rompió la defensa demasiado temprano y recibimos una llamada del padre de una amiga de Kat que estaba trabajando protegiendo esa defensa diciéndonos que nos apuremos a salir porque la gente le estaba robando el poco espacio que había podido ocupar con buzos, camperas, carpas, etcétera para nuestro campamento. Sí, yo estaba igual que ustedes, no entendía un carajo. La cuestión era que las amigas de Kat querían estar en el lado Este donde está la “fiesta” y conseguir un espacio ahí se complica. Ante esa situación, el padre de la chica que estaba allá nos pasó a buscar, y después de 2 horas llegamos a Roskilde. Armamos nuestra carpa, ayudamos a las amigas de Kat a armar las carpas, y cuando me di cuenta estaba en un campamento con 9 mujeres y el novio de una de ellas. Una cerveza y a dormir, pero lo más rescatable fue el cielo rosa cuando llegamos.
La verdad que la organización del festival estaba muy pero muy bien, pero no daban abasto como para cubrir las necesidades de 100 mil personas, y además los daneses se zarpan en descontrol. Lo que el primer día era un pasto verde alto, ya en el segundo era polvo que con u vientito te dejaba marrón, pero lo más zarpado de todo era el meo… que olor a meo!!! Todo el mundo, mas los hombres que las mujeres claro, pero todos meaban en cualquier pared, reja, zanja, árbol, palito, etcétera. Pero no es porque hubiese pocos baños, me encargue de contar cuantos había para nuestro sector de carpas, y solo para “M” había 72 baños en los cuales los primeros 3 días había papel y desinfectante para las manos, pero todo el mundo igual iba a mear a cualquier lado. A partir del tercer día yo también empecé a mear en matorrales porque el olor que salía de esos baños era realmente muy fuerte. Ese mismo día, el diario el publicaba que la nube de pis llegaba al pueblo más cercano a Roskilde. El tema del pis será retomado más adelante porque realmente es muy significativo.
Para mostrar solo la parte linda esta foto fue tomada la primera mañana frente a lo que todavía eran años sanos y poco hediondos. Todavía hay pastito!!!
Primera mañana
El lado Oeste, bastante más careta que el Este, tenía actividades y más negocios, y estaba del otro lado de un tren para lo que los organizadores construyeron un puente peatonal que me permitió sacar esta foto desde arriba.
Vista del sector Oeste
Dentro de uno de esos negocios encontré esta remera, atenti a la azul.
"T" o "M"
Las torres, en este caso la E, eran usadas como vigilancia para controlar sobretodo incendios, y a su vez indicaban cada sector del campamento. La pared negra es la parte de atrás de los negocios que venden ropa, accesorios, etcétera. Las flechas indican reciclaje y están porque en este año el le motive fue “green footsteps” (pisadas verdes) focalizando en crear consciencia por el medio ambiente. La carpa blanca grande es el comedor del campamento no alcazaba para la cantidad de gente de los campamentos y era muy codiciado por la sombra que generaba, hacían más de 30 grados.
En otro sector, casi en medio de la zona Oeste, había un cine, que también era una carpa y desde el lunes proyectaba películas continuamente. Tenía una capacidad limitada de 900 personas y, aunque era gratuito y la pantalla era inmensa, no se llenaba porque el sonido era realmente muy malo, por suerte todo lo contrario al de las carpas de los recitales.
El “molino” generador de energía también es un ícono del festival pero obviamente no forma parte directa de él, está ahí para generar energía eólica como hay muchos de ellos en Dinamarca (principal productor de estos artefactos en el mundo). Además es muy atractivo fotogénicamente.
Energía eólica
Otra vista increíble que me topé durante las recorridas entre los campamentos también está relacionada con la energía.
Otro tema fundamental en cuanto a las instalaciones está relacionado con la higiene. Hasta los últimos dos días, existían solo dos posibilidades de bañarte pagando 7 dólares (tras una cola de hora y media) y si trabajabas para el festival contabas con duchas gratuitas y depende del horario tenías que esperar o no, realmente este beneficio era más importante que no pagar la entrada. La cantidad de gente, el calor y el polvo que corre por el aire hacían que uno esté tan pero tan sucio que los organizadores se dieron cuenta que el “auto-lavado” (car-wash) gratiuto que se encontraba dentro de la zona del festival, que abrió los últimos 4 días y que será explicado más adelante, no era suficiente, y por ello incluyeron estos baños ecológicos. Estos son lisa y llanamente un conteiner con 4 caños con agujeros de los que sale agua helada que deben compartir hombres y mujeres. Por lo menos el agua fría hacía que los daneses entren en maya, nadie quiere pasar vergüenza vio…
Kat, amigos y no tanto
Vamos a empezar por describir nuestro campamento. Como les dije antes estaba rodeado de mujeres, y la mayoría de ellas eran fanaticas de los australianos (porque en años anteriores habían viajado para allá) y de los suecos (porque “siempre son los loosers”), así que varias de ellas tenían remeras con slogans como “targeting sweedish people” rodeado de dibujos fálicos. Denominado “world-camp”, aunque yo era el único extranjero, nuestro campamento estuvo nominado como “camp of the year” aunque no ganó; el premio se lo llevaron 10 chicos que se disfrazaron todos de Wally (se lo merecían más que nosotros la verdad). La cuestión es que en nuestro reducido espacio en común entró nuestro techo blanco fundamental para tener algo de sombra.
De los primeros días están las fotos más simpáticas del campamento. Estos son Anne y Oliver, una parejita muy simpatica.
En línea Marie y Tina.
Australia
Y otra Marie, también pelirroja, y Signe.
La cabeza de Signe, con un par de accesorios es un amigo más que nos alegro una tarde con su sonrisa.
Hé!
Kat nos muestra como tomó sol con su bolso puesto y le quedó la marca (por suerte temporal).
Y yo con unos lentes prestados que me hacen ver bastante homosexual.
Pero si de homosexualidad y desquicie queremos hablar no podemos dejar pasar el detalle de nuestros vecinos de enfrente. Un grupo de 6 o 7 punks o algo así que día tras día destruían todo su campamento. Siempre la misma historia, comprar un toldo blanco y destruirlo, revolear cervezas y pegarles con un palo (hasta que le pegaron a una chica en la cabeza), destruir sus propias carpas y las ajenas, etcétera, etcétera. Por suerte tuvieron que calmarse cuando por hacer un tajo en la carpa de unas chicas estas llamaron a la policía y les cortaron la pulsera que te permite entrar a todos lados, pero antes de que eso pase uno de estos enfermitos mentales en un estado de alcohol bastante elevado se puso en pelotas y empezó a recorrer los campamentos aledaños. Por supuesto que rodeado de mujeres nuestro campamento era un target bastante obvio y allí vino.
Sin embargo, la situación fue cada vez más incomoda cuando otro pelotudito bardero se sentó al lado y agarro crema para el sol de alguien de nuestro campamento y empezó a untársela por el miembro al imbécil que estaba desnudo. Yo no entendía nada de lo que decían y solo veía que las reacciones de los de mi campamento eran de risas de incomodidad así que no paraba de preguntarle a Kat “que onda tengo que pegarles?? Como hago para que se vayan?? Qué dicen? Ella me contesto que me quede en el molde que se iban a ir, pero en eso, no se cómo ni por qué, lo más desagradable que vi en mi vida ocurrió, el barderito abrió la boca y se metió el pene del hijo de puta de la foto adentro. Asco me dio deje de mirar y les grite que se vayan en inglés junto con un “hijos de puta!” bien argento, acompañado por gritos de Kat en danés para que se fueran. Despues de eso nos robaron algunas cervezas, comida, y trataron de destruir nuestro campamento pero gracias a dios no lo hicieron. Creo que ese fue el momento más pesuti y cuando más desee entender danés en mi vida.
Pero para terminar esta sección con una linda imagen representativa de los campamentos y los amigos de Kat terminemos con esta que le tome a Anne.
Algunos otros boludos e imágenes divertidas de los campamentos
Para empezar esta sección tenemos a este espécimen de Backstreet Boy que se paseaba en su sexy traje que mostraba muy bien su buzarda.
Para mostrar la libertad sexual de la sociedad danesa pasó una tarde un carrito con 2 chicos y una chica que jugaban con un consolador rosa, pasándoselo de mano en mano.
En la esquina de nuestra calle, un campamento poco inteligente hizo su doble techo y todas las mañanas estaba tirado abajo por el viento. Claro que la resaca hacía que recién lo levanten varias horas más tarde que el mediodía.
Doble techo, doble trabajo
Una demostración de que la gente tiene mucho dinero y que les gusta llamar la atención es la foto que sigue. El muchacho tiene flor de estéreo en su bici, claro que pedalear cuesta arriba le costaba realmente mucho.
Por último, la bici múltiple era una muy buena atracción manejada por un negro que pretendía cobrarle a aquellos que quisieran probarla, más de algún boludo debe haber pagado. Todos pedalean para llegar a ningún lado.
Campaña anti-drogas, hecha por drogadictos.
Con tremendos Stop motions que pasaban entre banda y banda en las pantallas gigantes del festival, la campaña antidrogas THINK se llevó todos mis aplausos. Acá les dejo dos fotos de la campaña gráfica y un link de youtube de uno de los stop motions.
http://www.youtube.com/watch?v=arE07RxxSwA
“Deberías pensar dos veces antes de acercarte a icebergs y a elefantes”
“Pensá”
El trabajo y el receso
El martes a las 3 de la tarde fue nuestra primera reunión de trabajo. Después de una charla sofocante para todos los que trabajaríamos en “Refund” en donde 3 personas nos contaron cómo íbamos a sufrir hora tras hora levantando latitas que serían cambiadas por guita para mandar a los nenes pobres de Banghela (dicen que está cerca de India pero todavía hoy tengo mis serias dudas de que exista), Kat tomo un masaje gratis mientras esperábamos para ir al sector J (uno de los más alejados) para empezar a trabajar.
Salón donde nos juntaron a los futuros trabajadores.
La verdad es que el primer día trabajamos mucho. Más que los demás días y más que todos los demás voluntarios, incluido nuestro “jefe”, que la verdad que era bastante pajero. Así que todas las fotos son de ese día.
El sector J quedaba a masomenos media hora caminando rápido de la zona de los escenarios, y nuestros días de trabajo eran el martes (no hay conciertos) y el viernes (tocaba Oasis) de 4 a 12 de la noche, y el domingo de 9 a 16. La verdad que el horario era muy imbécil, levantar latitas y botellas de vidrio de noche no tiene sentido así que a partir de las 11 (oscurecía a esa hora) seguro que nadie estaba trabajando.
El martes realmente nos tomamos el trabajo en serio con Kat, y junto con el chico de la foto siguiente, llenamos la un tercio del camión que aparece después.
En pleno laboro
Pero no todo era divertido. Llenos de cerveza, sin ganas de tomar nada, y yo mas paspado que nadie en el mundo, nos fuimos a bañar hasta la otra punta de todo la zona del festival a la 1 de la mañana y a domir. Al día siguiente hicimos un “stop” y nos fuimos para la casa de Kat a bañarnos como corresponde, cambiarnos, comer bien, ir al baño y dormir en una buena cama para el jueves estar pilas para los conciertos que ya empezaban. Ahí nos dimos cuenta que trabajar mucho por los chicos de Banghela no era negocio para nosotros, así que los otros dos días de trabajo nos los tomamos más tranquilos.
En la vuelta a la casa del Kat ese miércoles tomamos un tren de mediana distancia que iba a los re pedos. Tome estas dos fotos para que vean la comodidad que tenían los vagones, y como lo indica el cartelitos que está a la izquierda de donde dice “Til Lufthavn” el tren cuenta con internet, casi como el Roca.
Civilización
Cuando llegamos a lo de Kat nos bañamos y preparamos unos exquisitos fideos que disfrutamos junto con una sopita de hongos.
A pesar de lo arduo de la tarea, nuestro trabajo tenía la ventaja de que a diferencia de aquellos que trabajaban en la panadería haciendo facturas o vendiéndolas nosotros pudimos escaparnos para ver 40 minutos de oasis y nadie dijo nada, aunque llevamos un tercio de las latitas que deberíamos haber recolectado. Cuando llegamos al punto de encuentro a las 11:30 con wonderwall sonando de fondo y todos callados con nuestros chalequitos azules casi me estallo de la risa por la cara de culo que tenían todos. Sacar la foto de esa situación me hubiera encantado pero realmente no daba. La verdad que hacernos trabajar en ese momento si fue una imbecilidad de los organizadores, pero la cara de mis compañeros de trabajo hizo que mi bronca se pase y hasta me de risa.
En cuanto a las comidas, cuando abrieron el área de los escenarios, el jueves, descubrimos que vendían unos penne rigate con pesto increíbles y unos con tuco que zafaban a unas 50 koronas, casi diez dólares. Sí, es caro pero costaban lo mismo que una hamburguesa fría y muerta que vendían en la zona de los campamentos.
Penne rigate
Zona de los escenarios y la música.
Vamos a hablar de los escenarios. Empecemos por el más famoso. Tres fotos que lo dicen todo. Con ustedes el impactante “Escenario Naranja” – Orange Stage:
De día
De noche.
De lejos.
Las demás carpas son las que ya nombre al principio de todo. Acá unas fotos aéreas.
Astoria
Arena
Pavillion
Como se puede ver, las carpas eran inmensas. Es decir, meter 6 mil personas bajo un techo no es fácil. Pero claro, en un festival donde hay 100 mil personas 6 mil no es mucho, entonces es cuando pasa esto:
Odeon
Cosmopol
Arena (abriendo el techo por el calor)
El calor era tan sofocante que la gente peleaba por un espacio a la sombra. En un momento vino una nube que tapo el sol y la gente espontáneamente empezó a aplaudir, lo malo fue que la sombra no duro más de 30 segundos. Pero en el caso de que estés en la búsqueda de sombra esta existe, solo tenés que ir al Lounge o al comedor, ambos muy bien decorados y con ambientación propia.
Comedor
Pero supongamos que te aburriste de la música y querés relajarte o distraerte, podes tomar un café y si vas al bar mas caro de todos te vas a encontrar con un gran espacio vacio lleno de guitarras modificadas exibidas que podes tocar, y además un stand de Gibson con un bajo, una guitarra, un path de batería y un teclado todo conectado con auriculares y PODs para emular efectos. Increíble.
En el caso de que no seas músico y quieras caretearla podes hacerte el banana con este juego que se controla a través de una Fender Squire Strattocaster. Pero sinceramente lo probé y es malísimo!
Algo que no podés dejar de probar es la rueda de la fortuna. Sí, así es como conseguí las fotos aéreas de las carpas. Tras pedalear durante 5 minutos para generar la energía que supuestamente hace girar la rueda, y después de hacer una cola de 15 minutos por lo menos, podes subir a la rueda gigante auspiciada por “Tuborg”, una marca de cerveza. El pedalear para hacer girar la rueda era para seguir con la onda ecológica del festival, y además te cansaba un poquito y te daba ganas de tomar algo, claro que lo único que vendían adentro de ese espacio era cerveza Tuborg… negocio redondo!
Rosa
Pedalea con estilo
Rueda Tuborg
En los últimos minutos que estuve dentro del festival, mientras sonaba la última canción de Coldplay frené a Kat unos segundos y con un trípode de piso pude sacar esta foto que me llena de orgullo.
Pero en cuanto a actividades grupales, lo que me llamó la atención, y me pareció buenísimo, fue esta forma de jugar al ping-pong.
Como verán hay mucha gente jugando al mismo tiempo, es que van girando todos alrededor de la mesa pegándole una vez cada uno a la pelotita, y cuando uno le erra sale del juego. Cada uno tiene su propia paleta y cuando quedan dos juegan un partido a tres puntos. Me pareció genial que esto se pueda hacer en el contexto de un recital, que nadie destruya ni se robe los elementos, que puedan jugar grandes y chicos todos por igual, y por último me encanto que cada vez que empieza una nueva partida todos golpean despacio durante un rato la mesa para avisar a los que quieran jugar que están por empezar.
En el caso de estar cansado y querer tirarse en un sillón o algo parecido, una compañía de muebles puso un stand que por desgracia descubrimos el último día con Kat. Lleno de puff, sillones y hamacas, os vino genial porque el justo antes de “I’m From Barcelona” y después de “Madness”, pudimos sentarnos un rato a disfrutar de esta comodidad. Hay que aclarar que el espacio podría haber sido más grande.
Zona de relax
Para ir terminando con los detalles sobre las instalaciones dentro del área de los escenarios, para combatir el problema del pis y vencer la impaciencia de los hombres para esperar el baño, los organizadores pusieron estos urinarios móviles muy efectivos, la fila es del baño de mujeres.
Y claro que tenía que probarlo…
A pesar de estos urinarios, algunos demasiado ebrios o demasiado vagos para caminar hasta los mismos preferían pillar en las paredes increíblemente bien grafiteadas. Así es como terminaron formando parte de mis gigantografías de los grafitis.
El auto-lavado (car-wash) que les mencioné anteriormente es una de las cosas más bizarras que vi en mi vida. Solo los daneses que les encanta estar desnudos podrían haber hecho una cosa así. Básicamente simula ser una maquina que lava autos pero para lavar personas. La gente puede entrar desnuda o en maya (si entras en maya sos medio maricón) y dos o tres chicas te lavan con esponjas, de ahí pasas a un área donde te secan, te lavan la cabeza y después te convidan un café. Por respeto a mi novia y ella a mi no lo probé. Igual también me pareció muy raro porque el auto lavado estaba rodeado de vidrio y se formó una tribuna que veía mientras lavaban a la gente, mayoritariamente hombres.
Try it!! It's free
En un evento semejante no podía faltar algún están referente al cuidado sexual, pero contrariamente a lo que me imaginaba este no regalaba profilácticos sino que los vendía. Pero bueno la verdad que me causo mucha gracia el forro rockero, mientras que Kat quedó aferrada al pene gigante.
La Música
Si bien el festival no es solo música, sin la música el festival no vale nada. Es que realmente las bandas, los artistas, los escenarios, las luces, el público, los locales, los stands, los millones de dólares en amplificación o escenografía no tendrían nada que hacer en Roskilde si no fuera por la música.
El equipamiento de los escenarios era de lo mejor que vi en mi vida: el mejor sonido, miles de luces roboticas y no, escenografías variadas, pantallas de leds gigantes, de todo. La cabina del sonidista también tenía lo mejor, siempre muy bien ubicada y con un monitoreo digno de estar un estudio de grabación, y a pesar de probar sonido siempre antes de empezar a tocar, el sonidista siempre (en todos los escenarios) ecualizaba la banda durante los primeros temas, haciendo que el tercer tema suene muchísimo mejor que el primero.
En cuanto a los estilos de música que hubo en el festival este año, a mi entender no fueron de lo mejor. Demasiado Hip Hop y heavy metal. Pero por suerte todo estaba diagramadado para que aquel que no le gusten estos estilos siempre tenga otra cosa para ver en ese momento, así que en muchos casos escapé del concierto principal luego de las primeras canciones y me fui a ver alguna otra banda desconocida que hacía música mas placentera para mis oídos.
Jueves 2 de Julio
Así es como llegamos a la primer banda que vimos, “Alamaailman Vasarat” de Finlandia. Realmente queríamos ver a una rapera que se llama “Lucy Love” pero había muchísima gente y el calor dentro de la carpa era insoportable así que nos fuimos con Kat a Astoria y nos encontramos con estos desquiciados que hacían un blues pesado y heavy metal con 2 chelos, un trombón, un clarinete y batería. Los chelos llevaban distorsión, lo que de por sí era muy bizarro, pero la energía que transmitía la banda era realmente muy buena!!!
Alamaailman Vasarat
Alamaailman Vasarat
Alamaailman Vasarat
Para que tengan un poco de noción como era esta carpa incluyo esta foto. Como podrán ver realmente esta muy oscuro para ser las 18 hs. y es porque esta carpa era la única que estaba cerrada por paredes, realmente parecía que era de noche y le daba un clima buenísimo a los shows.
Astoria por dentro
De ahí pasamos rápidamente por el Escenario Naranja para ver una o dos canciones de una banda heavy de Dinamarca llamada “Volbeat”, pero como no nos gustó mucho recorrimos un poco el lugar y nos fuimos a ver a unos chantas argentinos llamados “Zizek Club”, si alguien los conoce que me avise. Un Dj, una chica que cantaba (no muy bien) frases cortas reiterativas y casi sin sentido, y dos pibes de veintipico muy nerviosos que rapeaban poniéndole un poco más de onda, inesperadamente, para ellos también, hicieron bailar a toda la carpa. Aunque no me pareció que merecieran estar en semejante escenario (Cosmopol) debo reconocer que a la mayoría de la gente le gustó mucho incluso a Kat que estaba muy contenta. Fue lindo encontrarse con los otros 4 argentos que había en el festival y el momento estuvo bueno.
Zizek Club
Zizek Club
Después de sentarnos un rato a descansar y charlar con los argentos nos fuimos para el escenario naranja a ver a un rapero muy famoso llamado Kanye West. La verdad que me pareció que lo que hacía era una cagada. Una semana antes del festival pasamos con Kat por la casa de una de las chicas del campamento nuestro y estaban haciendo una bandera que decía “GAYFISH” y al lado había un dibujo de este rapero negro cogiéndose un pez. Me explicaron que era porque en Southpark lo cargaban con eso y él se había enojado en los medios, pero la verdad que lo mas gay que tiene este chabón es la música. Escuchamos casi la mitad del show hasta que no aguante más, y después de que pasó 10 minutos en medio de un tema hablando muy muy lentamente y despidiéndose de Michael Jackson de forma muy aburrida, nos fuimos a ver una banda danesa de pop muy buena y muy famosa llamada Mew. Por desgracia la carpa ya estaba muy llena cuando llegamos y solo pudimos ver dos temas desde el fondo antes de cansarnos e irnos. Es válido aclarar que en Dinamarca no podes meterte entre la gente empujando por una razón cultural, lo hice una vez y Kat me cago a pedos.
Kanye West
Después de ahí si que estábamos muy cansados, eran las 12 así que vimos el comienzo de un Dj muy famoso llamado Trentemøller desde el fondo del público, pero la verdad que el estilo de música que hacía no me gustó así que nos fuimos a dormir a la carpa muy contentos por toda la música que habíamos visto. La foto es de cuando tocó con Mikael Simpson el sábado.
Trentemøller
Viernes 3 de Julio
Este día amanecimos cansados y para peor de 16 a 24 teníamos que trabajar. Así que teniendo eso en mente fuimos a comer la fantástica hamburguesa, nos dormimos una súper siesta en el parque y fuimos a trabajar muy tranquilos. Claro que me daba una bronca terrible estar trabajando cuando había música que podía ver, así que le quemé la cabeza a kat y nos escapamos del trabajo dos veces, una para ver “Nick Cave & the Bad Seeds” y para ver un pedazo de “Oasis”. La cosa es que en medio tuvimos que volver y nuestro jefe nos dijo que nos juntábamos en la base (el conteiner donde guardábamos las latas para que nadie se las afane) en el sector J a las 11:30, y desde J hasta la zona de los conciertos habían unos 25 minutos caminando tranquilo. Como se imaginaran el último tramo desde “Oasis” hasta J lo hicimos en 15 minutos, mientras corríamos nos poníamos el chaleco azul y levantábamos latas para caretearla.
De “Nick Cave & the Bad Seeds” vi solo 3 temas y me pareció un show bastante malo. Se nota que es un tipo con mucha historia pero el show no me gustó. Tiene una edad muy avanzada para la música que hace, y aunque me parece que quiere ser un Frank Zappa no lo logra.
Nick Cave & the Bad Seeds
Como Nick Cave no me gustó tanto nos fuimos a descansar por ahí con Kat y cuando estábamos saliendo de entre la gente me encontré con un amigo que no podía faltar en la fiesta del rock.
Luis.
Antes de volver al trabajo teníamos que pasar por otra carpa a ver que onda había y entramos a Astoria, ya para entonces mi carpa preferida. Estaban tocando los Shungo Tokumaru y eran sí, eran chinos. La verdad que tenían menos onda que su lisa cabellera pero tocaban del carajo. Nos quedamos un par de temas y Kat se encontró con una amiga que conoció en Buenos Aires. Lo mejor de la banda fue el cover “I’m a barby girl” de Aqua, la banda danesa más famosa, pero igual le ponían tan poca onda que preferimos estar trabajando.
Shungo Tokumaru
Del show de Oasis solo pude ver los primeros 40 minutos y agradezco haberlos visto. Nunca pensé que Oasis podía gustarme tanto. El show fue muy bien llevado y cada vez mejoraba un poco más. Una lástima que me tuve que ir y que lo vi desde tan atrás por estar trabajando, sin dudas Oasis fue la mejor banda de Roskilde.
Oasis a la distancia.
Cuando terminamos de trabajar mucho más limpios que el primer día de trabajo, y después de haber vivido la escena con “Wonderwall” de fondo que ya les conté, con Kat nos quedamos con ganas de ver más música así que nos fuimos al área de los conciertos y entramos en Astoria a ver que había. La banda se llamaba “Socalled” y estaba basada en un papanatas con muy poco público, no estaba mal tampoco era de lo mejor. Usaba pistas grabadas y eso me molestó un poco, aunque logró que unas 60 personas bailen. Convencional pero quería ponerle onda.
Socalled
Sabado 4 de Julio.
Empezamos a las 14 con Tim Christensen en la carpa Arena. Pero Tim es muy famoso en Dinamarca y llegamos un poco tarde así que tuvimos que verlo desde afuera, peleando por un poco de sombra de un árbol. De todas formas, este pop pegadizo es el preferido de Kat así que canto y bailó desde afuera de la carpa más de la mitad del show.
Tim Christensen desde afuera.
De ahí súper cansados y agobiados por el calor nos fuimos a comer la segunda hamburguesa (esta vez con bacon) y nos acostamos a dormir una súper siesta en la sombra de un árbol, no hay que olvidar que se duerme en carpa y el calor te despierta ya a las 9 am.
Cuando volvimos vimos a The Dodos en el Pavillion. Un power trío con un guitarrista y cantante, un percusionista con toms de distintos tamaños y un xilofón que estaba realmente pintado. Nos quedamos 3 temas.
The Dodos
Después de ahí fuimos a Arena a ver a Lily Allen que empezó el show con media hora de una mezcla de dub y reggae muy pero muy bueno. Después de una hora de show, y cuando Lily terminó su decimo quinto cigarrillo (fumó todo el show y aun así cantó increíble), empezó con los hits. Yo conocía solo uno. La gente nunca paró de bailar y la carpa estaba llena, nosotros llegamos algo tarde y quedamos algo atrás, pero estuvo bueno para bailar porque había un poco más de espacio y hacía menos calor.
Lily Allen
Desde allí fuimos a encontrarnos con Elise en Astoria donde tocaba el Hijo de la Cumbia, otra banda argentina que no era más que un Dj pasando una cumbia remixada realmente malísima, no se merece ni medio Saban. La verdad que era tan malo que no llegamos a quedarnos un tema entero y preferimos ir a ver a los Pet Shop Boys. Hicimos la fila por 10 minutos, donde me enteré que “Go West” era de ellos y me puse muy contento, y al fin pude estar adelante en el escenario principal, y realmente valió la pena. El show escénicamente era genial, con dos pantallas interactuando, construidas con cubos blancos, con mucho disfraz y mucha escena, lo único que le faltaba al show era la banda. Todo con pistas excepto por la voz. Muy bueno escenográficamente pero después de acordarme de Orígenes con “Forever Young” nos fuimos.
Pet Shop Boys
Pet Shop Boys
Pet Shop Boys
Pet Shop Boys
Pet Shop Boys
Realmente muy cansados para ese entonces, a las 2 am fuimos a Odeon a ver a un amigo de la familia Fritjof (músico famoso) que tocaba con un tal Mikael Simpson & Sølvstorm. Estabamos muy cansados para disfrutar del show así que solo nos quedamos 40 minutos. La música no era mala pero no te mantenía bailando tampoco, y el cansancio nos abrumaba.
Mikael Simpson & Sølvstorm + Fritjof: 


Mikael Simpson + Fritjof
Domingo 5 de Julio.
Y el último día llego y la muerte nos acompaño levantándonos a las 7 am para desayunar desarmar la carpa y guardarla en el guardaequipaje antes que de que se llene, e ir a trabajar a las 9. Si nosotros fuimos vagos el viernes todo el resto de los que trabajaban con nosotros no querían saber nada el domingo. Tanto yo como otros dormimos un par de horitas sobre el pasto. Por suerte estuvo nublado, y por más que no trabajamos mucho tuvimos que quedarnos hasta las 4 haciendo huevo en el sector J, un embole.
Cuando pudimos escapar a esa muerte fuimos a ver la única banda que empezaba 4:30, y claro eran chinos. Se llamaban Hanggai y aunque tenían mas producción que los otros no llegaban a tener onda. Tan aburrido que no duramos 2 temas.
Hanggai
Después de ahí hicimos un poco de relax y fuimos a ver a Madness. La verdad que la banda es muy buena, tienen un Ska muy power y muy divertido, pero los mató estar antes de Coldplay. Primero porque tocaron a las 19 y todavía había mucho sol, y segundo porque todo Roskilde quería ver a Coldplay. La primer hora de show uno de los cantantes decía entre tema y tema “Is there anybody out there?” parafraseando a Pink Floyd y buscando una respuesta de un público todavía tímido. Realmente estos personajes, la mayoría mayores de 40, hacían una música muy buena y tienen un hit muy conocido “our house, in the middle of the street… our house…”.
Madness
Para las 6 de la tarde la cola para ver a Coldplay ya era larga y el show empezaba a las 10.Esta foto muestra solo una parte de la misma. La gente empezó a hacer la cola a las 4 de la tarde, yo ya estaba resignado a ver Colplay desde el fondo.
Cola para Coldplay
Así que nos fuimos a Odeon a ver una banda Sueca llamada I’m From Barcelona. Con 16 músicos sobre el escenario, esta banda hacía un pop bastante pegadizo que estaba muy bien, aunque podías sacar 10 musicos del escenario y la música iba a sonar exactamente igual. La verdad que Odeon podría haber sido una fiesta pero tuvieron la desgracia de tocar casi junto con Coldplay y por más que les hicieron la digna competencia, con globos y papelitos, a las 9 y media casi no quedaba nadie en esta carpa.
16 músicos de I’m From Barcelona
Kat super feliz con su globo rojo.
Cuando se hicieron las 9 y media la convencía a Kat de ir para el Escenario Naranja a ver si conseguíamos un lugar masomenos copado para ver a Coldplay y cuando estábamos pasando por el lugar donde antes estaba la cola inmensa veo un par de gente corriendo hacia el escenario y le grito a Kat: “Corre!”. Entramos justo en el sector más cerca del escenario, genial! 3 minutos más tarde empezó un speach dado por el Premio Nobel Dr. Muhammad Yunus. Este señor tiene un banco en india que presta plata a los más pobres y la verdad que dio un discurso digno de aplaudir. Frases como “mi banco tuvo éxito porque hice todo lo contrario a lo que los demás bancos hacen”, “mi banco no se fija en los ricos sino en los pobres”, etcétera. Fue una lástima que la atención de toda la masa de jóvenes este dedicada solo a Coldplay y muchos no pudieran escuchar lo que este tipo tenía para decir.
Y finalmente a las 10 y pico empezó Coldplay. Sinceramente casi no había escuchado nada de Colplay pero contrariamente a lo que creía lograron hacer un show muy arriba. Todos conocían las canciones y las cantaban a mi alrededor. A mi algunas me sonaban de algún lado, pero sinceramente no me gustó tanto que la banda es prácticamente el cantante y nadie mas, los demás pueden variar que nadie se daría cuenta. Lo mejor del show vino cuando los 4 fueron hasta el medio del público y con 2 guitarras y una mandolina hicieron Billy Jean de Michael, la verdad estuvo muy bueno. Después el cantante trato de que el público haga una ola con los celulares pero le salió como el orto. Papelitos, globos y mucho despliegue en un show absolutamente controlado, manejado y diseñado por el cantante que tenía la cabeza en todos lados. Fácilmente podías darte cuenta que estaba pensando en todos los detalles. El show fue muy bueno.
Coldplay
Coldplay




































































































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