Llegue, al fin llegue. Les juro que las últimas horas en Tel Aviv no lo podía entender, recién ahí fui consciente que me estaba yendo a vivir a otro país, que no es lo mismo que irte de vacaciones a recorrer y a conocer, porque 'yo no vine en plan turista, vine a vivir'. Y claro la reacción fue la más común: terror. Me paralizó el miedo. Estaba ahí sentado con salo, 2 rusos y una uruguaya en un bar, en una noche de sábado festejando el cumpleaños de mi amigo con unas cervezas y una picada de frituras típicas de medio oriente, y no entendía nada, no podía ni hablar ni moverme, mi única preocupación era estar en el avión. Y se notaba mucho, pobre salo, pido disculpas.
Llegué al aeropuerto a las 3:45, pensando que tenía tiempo de sobra (el avión salía 6:30 am) y la verdad que con todos los controles que tuve que pasar estaba con el tiempo justo. El momento de tensión se presentó desde el comienzo, cuando estaba en la fila para el primero de los 3 controles de equipaje que tenés que pasar para salir de Israel. En un inglés muy básico un chico de 20 años me pregunto: como llegaste a Israel? “en avión” conteste… el chiste no le calló muy bien, de hecho no le gustó nada y me hizo 18 preguntas más antes de dejarme pasar con una H que todavía tengo en el pasaporte y no sé qué significa. “Tenes familia en Israel? Cuánto tiempo estuviste? Pensás volver? Vas a algún club de la colectividad? Que actividades judías realizas? Vas a la sinagoga? Rezas?” A pesar de mis ganas de contestarle todo irónicamente, me hice el nene bueno sin mentir demasiado y sin afirmar que ni siquiera la tengo cortada (pero claro riéndome por dentro por eso jejej) “rezo en las fiestas, pesaj, etc.”.
El primer avión fue genial: me quede dormido antes de que despegue y me desperté en Headrow, Londres. Después de la eterna espera en donde con 20 centavos israelíes, que funcionaron como 60 centavos de libras en el teléfono público de la sala de espera de la terminal 3 del aeropuerto, pude llamar a Kat al celular por 1 segundo y medio, pero alcanzó. Porque un segundo mas tarde ella me llamo y yo conteste el teléfono público!!! Genial!!! Me sentí Maxuel Smart (o como se escriba). Bueno avancemos un poco porque sino esto no tiene sentido…
Dinamarca desde el avión.
Después del tan esperado reencuentro, al segundo día decidimos hacer algo. Mientras mi ropa se lavaba (estaba toda sucia por la travesía israelí) y entre garche y garche, fuimos a un lago que está a 5 minutos en bici desde la casa de Kat. El lago está lleno de patos y gansos muy muy lindos. Ponen huevos, como suelen hacer las aves, y a pesar de que los ponen al lado de los seres humanos, estos últimos no se los sacan para freírlos, sino que ayudan a la mama gansa a cuidarlos. Acá tampoco existen los cabezas que buscan hacerle maldades a los animales (como adrianzito de niño). Gracias a que esto existe que a las 7 de la tarde 4 gansos gigantes pasen volando por arriba del jardín inmenso que tiene la casa.
Estirando las alas.
A la familia les caigo muy bien. Hablo mucho y hago muchos chistes con los que todavía se ríen, así que creo es momento de empezar a callarme un poco la boca, pero la verdad es que estoy afiladísimo, y en ingles así que más mérito para mí! jaja. Ya para el tercer día después de la cena de bienvenida muy muy rica (el marido de la madre cocina muy bien) salí un poco con Kat a conocer Copenhague. La típica imagen de esta ciudad tan tranquila, ecológica y sin stress no puede no tener una bicicleta. Y ahí está la compo básica con el cartel de fondo.
Casi que se desliza.
También típica y fija, tiene que estar es la foto de las casas de colores. Digamos que es como La Boca claro que no es de chapa y la mayoría de las construcciones tienen más de 500 años… si, si, mas de 2 veces y media los años que tiene argentina.
La calle bonita
Si bien acá se maneja del mismo lado que en Buenos Aires, el tránsito es muchísimo más ordenado y la gente respeta muchísimo a los peatones, y sobre todo a las bicicletas. Para llevar la contra a lo que digo le saque la foto al único auto que tiene el volante del otro lado.
Modelo antiguo
Los autos tienen un solo carril y las bicicletas tienen su espació (carril y medio, entre la calle y la vereda). Además de su practicidad, este carril bicicletero hace que los autos estacionen a mayor distancia de la vereda, y el impacto visual es tremendo, da una sensación de aire, amplia la vereda muchísimo. Claro que el tema de que los edificios no sean más altos que 5 pisos también ayuda mucho a esto.
Nadie esta apurado aunque son híper-puntuales, y aun cuando están llegando tarde (nunca mas de 10 minutos, y en esos 10 minutos ya llamaron para avisar su demora 4 veces) no se apuran con el auto jamás. Es muy difícil encontrar a alguien corriendo por la calle y mucho menos en el auto. Pero claro que las bicicletas es otra historia, otro mundo. En una de las cuadras del centro saque una foto a un estacionamiento de bicicletas, prometo sacar alguna mejor pero bueno es un adelanto.
Cycle parking
Atención: solo tienen una trabita entre los rayos de la rueda de atrás, algunas ni siquiera eso pero bueno es una capital de un país y hay 330 argentinos viviendo acá que pueden tener la fantasía de querer robarse una (yo la tuve).
Antes de ver gente mirate este maniquí inclinación semba!
Maniquí
Sobre los edificios ya va a haber tiempo para hablar y mirar fotos tremendas. Por ahora solo les dejo una torre que en algún momento fue la mas alta de la ciudad y en algún otro momento voy a subir, y el interior de una biblioteca pública que no se puede creer lo linda que es, estilo Mac no me digas que no. 0928 0932.
Rundetaarn (Torre redonda)
La biblioteca
Dos cuadras mas adelante de esta biblioteca te podes comprar unas frutillas en un puesto que esta en la calle, y después de comerlas tal vez te quieras fumar un pucho en esta escultura dedicada a promover el no tirar colillas en el piso como hizo este señor. No se imaginan lo limpia que es esta ciudad, que lejos estamos Buenos Aires.
Frutillas
El vicio en todos lados.
El martes Kat fue a trabajar y yo me fui a la universidad CBS para averiguar cosas sobre una maestria que me gustaría hacer ahí. En el camino me crucé con este balcón y con este perro.
Qué mirás?!
También mientras volvía me di cuenta que Dinamarca tiene esta cosa cuadrada reiterativa y un poco minimalista para expresarlo debería usar mas fotos pero en un rejunte rápido lo muestro con estas dos.
A partir de allí con una temperatura elevada y sin ganas de transpirar decidí volver caminando con mi bicicleta en la mano y a pesar de que adoro caminar las fotos que siguen son de otros dos medios de transporte.
Carril exclusivo.
Una noche particular fue la de Sankt Hans. Después de una cena donde muchos amigos de la familia vinieron después del trabajo, y a pesar de que al otro dia tenían que trabajar, con su propia comida y sus propias bebidas, compartieron una cena (cada uno con su plato casero) y se sentaron alrededor del fuego a cantar las canciones típicas de la noche en la que se queman las brujas. Claro que esta “actividad de bárbaros”, como ellos la llaman, no se hace mas, pero la tradición de juntarse alrededor del fuego sigue viva y después de hacerlo en la casa de la familia nos fuimos con Kat y el hermano al parque del palacio donde una gran fogata reunió una multitud de gente.
El palacio.
Dentro de esa multitud se destacaron estos personajes:
Canas.
Los trenes y colectivos son preciosos. Obviamente que todos están en perfecto estado y en los lugares donde te podes sentar tenes al lado una bolsita para tirar la basura. En un viaje con Kat le saque esta foto que si bien no se ve mucho del tren la cara del viejo que esta atrás es impagable.
El que mira esta en segundo plano.
Ese tren nos llevó al “Harper of Copenhague”… el riachuelo digamos, pero claro este es tranparente tiene pececitos que los podes ver desde afuera, y claro que te podes bañar. En invierno hacen 10 o 20 grados bajo cero pero ahora en veranito el pizarrón decía 18 grados. Así que saltamos.
De ahí nos fuimos a comer un sándwich increíble que costó algo asi como 32 pesos pero estaba riquísimo y aunque no tengo la foto del sándwich, porque preferí comerlo antes que registrarlo, en la digestión saque fotos a la gente típicamente danesa… babéense un poquito jeje. La chica tiene puesto el gorrito de recién recibida de Gymnasia, que vendría a ser la preparatoria de la univerdad.
"Student 2009".
Falso Bruce W.
Después de ahí nos volvimos en una de las dos líneas de subte que tiene esta ciudad. Lo mas llamativo es que no hay conductor, todo es automático y entre los rieles y donde la gente espera hay un vidrio que los separa con puertas automáticas que coinciden con las de los vagones cuando el subte estaciona. El subte pasa cada 3 minutos, los trenes cada 10 y para cada uno tenes un letrero que indica cuanto tiempo falta para que llegue. La foto es desde adentro del subte donde podes estar donde estaría la cabina del conductor. Perdón que la foto no es para nada buena, algún día tomaré una un poco mejor.
Y el conductor donde viaja?
A las 3 de la mañana amanece y desde la ventana de kat se ve esta imagen. IMG 1142.
Christenia es la parte de la ciudad donde los hippies construyeron sus casas y la hicieron independiente del resto de Copenhague. Hoy si bien forma parte de la ciudad esta “aceptado” socialmente que ese sea el pulmón donde vender, comprar y fumar hachis, skunk o marihuana. Caro pero divino. A penas entras encontras 15 carteles que dicen que no podes sacar fotos y no te conviene intentarlo, como en todos lados donde hay gente pesuti, y al lado de la puerta uno que hace de campaña por si cae la cana con malas intenciones. En los 70 este lugar era independiente y tiene su onda trinchera y refugio hippie. A comparación de Copenhague este lugar es sucio, bien de drogadicto, y tenes varios puestitos de suvenirs con pipas, comida increíble (hamburguesas y panchos geniales, aunque caros también) y en puestos móviles (porque es ilegal) una mesa llena llena llena de maria. Despues de fumar y recorrer un poco vimos una banda de viejos que tocaban una mezcla de blues y jazz estilo miles Davis muy copada. Acá les dejo 3 fotitos que ilustran el paseo.
"iieeeeiiiiii"
Escultura posmoderna.
Después de ahí nos fuimos a hacer unas recorridas por la ciudad. La torre es de una iglesia que otro día subiré y mandaré la foto desde arriba.
Iglesia con onda.
Bajo el puente una parejita en una tarde romántica en medio de la ciudad.
El amor no está solo en París...
Unas bicicletas bizarras el asiento es un cinturón de avión.
Gemelas raras.
Canales y bares en la recoleta de Copenhague.
1256 Royal Teatro algo así como el Colon pero sin estar en remodelación.
Y bueno las demás son mina, elisa, el novio de elisa con elisa y mina con su novio inexistente y con cara de perrito mojado por estar con fiebre y sin su pareja junto a dos parejitas.
Minna, Kat y Elise.
Elise + novio.
La ultima soy yo con un pelo inexplicable, con una cerveza riquísima esperando una hamburguesa espectacular.Esa noche Kat me cortó el pelo.
"Carlsberg".
Próximamente:
- Roskile 7 días en carpa escuchando música con borrachos de toda clase.
- Oasis, Tocafrío (Coldplay), Madness, Lily Allen, Michael Simpson y otros barriletes.
- El planetario danés nada que ver con la fantástica bola argenta.
- Casa Kat y fotos de parejita enamorada.
- Mas sobre la calle florida danesa.
- Librerías museos y edificios todo desde afuera… viva la vida gasolera
ABRAZOOOOOOOOO!!!!







































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