En este pueblito se caracteriza por poseer varios molinos de trigo que ya estan en desuso pero que le dan un toquee pintorezco a la ciudad:
Por si algún distraido no se enteró en estos países "debido al frío" se toma mucho alcohol y es común encontrar bares que vendan alcohol abriertos en pleno día. Sin embargo nunca imaginé encontrarme uno que esté al servicio del mejor amigo del hombre.
Para seguir con la onda canina, en medio del regreso a Copenhague tuvimos que tomar un ferry para pasar de una isla de Dinamarca a la otra, y en él nos encontramos con este simpático canino.
Antes de completar nuestro regreso, mi suegra decidió hacer una parada en medio de la ruta para mostrarnos la casa/taller de un artísta danés muy famoso. No puedo estar más agradecido, estas esculturas realmente me parecieron geniales! Las comparto...






Algunas de interacción...


Los jardines que rodeaban la casa eran preciosos. Variedad de flores, senderos y hasta un pequeño lago con patos decoraban el jardín. Por si algo le faltaba a este lugar mágico, un aguilucho puso un nido en uno de sus árboles y dejo a sus crías esperando por la comida. El resultado:
Ya nos estabamos yendo, cuando encontré dos curiosidades más para terminar el viaje. Una es una belleza y la otra para nosotros una incoherencia.
Una persona con movilidad reducida se traslada por la ruta danesa sin temor a ser arrollado por un automóvil. Como en casa, no?








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